Posts Tagged ‘Life

19
Dic
13

Cozumel (2da parte) La carrera

Nos fuimos a dormir como a las 7pm, durante las primeras 2 horas me costó mucho dormir, uno porque no estoy acostumbrado a dormirme tan temprano y dos porque no podía dejar de pensar en los detalles de la carrera, repasar las transiciones donde debía comer, cada cuanto debía hidratarme, a que velocidad debía ir en la bici, qué tiempo quería hacer en la Maratón… De pronto la voz del entrenador sonó en mi cabeza “por lo menos 10 horas de sueño con la mente en blanco”. A dormir que hay que correr.

4:15 am, hora de levantarse e ir a desayunar, nos encontramos con todo el grupo de ecuatorianos que sabíamos que fuimos: Frank, Cristian, Marcelo, Edwin, Raúl, Roberth y yo. Nos reímos mucho entre pasar los nervios antes de la acción y llenarnos de buenas energías antes de la carrera.

El equipo completo :)

El equipo completo 🙂

5:30 am, llegamos a donde comenzaba la natación, comenzaba porque como el clima seguí haciendo de las suyas, la ruta de la natación había cambiado, ahora saldríamos a 1 km, de la partida inicial, debíamos tomar un bus e ir hasta allá.

A la espera de iniciar

Antes de salir a la partida de la natación

6:30 am salieron los elites en la natación, yo solo pensaba en que como íbamos a nadar a favor de la corriente, salía porque salía del agua.

7:00 am llegó la hora, el IRONMAN comenzaba, a nadar se ha dicho, traté de no meterme en un lugar muy congestionado, quería nadar tranquilamente a mi ritmo y evitando al máximo los golpes de los que tanto me habían hablado, pero era inevitable, entonces traté de que me patearan y patear o golpear lo menos posible, aunque algunos no iban preocupados de eso.

A momentos trataba de ubicarme, pero sentía que iba en zigzag, de pronto logré tomar de referencia a alguien y lo empecé a seguir, luego de un rato, ubiqué el lugar donde debíamos llegar, ahí si sentía que iba nadado en una línea más cercana a la recta jejeje.

Llegué al muelle, se acababa la natación, no sabía cuanto tiempo había hecho, pero en esta parte del ironman no me importaba el tiempo, solo salir del agua. Llegué a la transición, busqué mi bolsa y fui a la carpa, salí tan rápido como pude, tanto así que me olvidé de ponerme bloqueador en la espalda. Salí tomé la bici y salí como alma que lleva el diablo. Me sentía bien, fuerte, las horas y horas de natación valieron la pena.

Saliendo del agua

Saliendo del agua

Primeros 30 kms de bici, iba a buen ritmo, comí el platanito maravilloso que nos llena de energías y seguía la hidratación al pie de la letra, iba pasando gente y sentía un poco de viento y hasta me atreví a decir ¿Y este es el viento al que le tienen tanto miedo? deberían sentir el viento del bicentenario en las tardes :P, en una cierta parte del trayecto cayó una lluvia refrescante que hizo que mis gafas se llenarán de bloqueador y desde ahí a disfrutar del sol en los ojos directamente.

Pedaleo bajo la lluvia, con hermoso sentimiento (jaja como la canción)

Pedaleo bajo la lluvia, con hermoso sentimiento (jaja como la canción)

Km 60, hora de comer nuevamente, busqué el segundo plátano que debería tener en uno de los bolsillos del trisuit… no estaba, seguí pedaleando y espere encontrar más plátanos en el siguiente punto de abasto, llegué al siguiente y al siguiente y no conseguí… problemas ya debía haber comido, así que decidí adelantar el Gel, DEMONIOS, también se me había caído el Gel. Aquí pagué la novatada, no llevaba nada de backup sobre la bici para un caso de estos.

En el Km 90 comí y luego encontré que comer, pensé que logré reponerme, pero hasta los 120km no me sentí bien nuevamente, así que una vez recuperado, empecé a meterle ritmo otra vez todavía podía cumplir mi objetivo, hacer el IRONMAN en menos del promedio, menos de 12 horas.

Antes de la descompensada maldita

Antes de la descompensada maldita

En la tercera vuelta de la bici el viento se hizo sentir, ahí si creo que se pareció al del bicentenario, pero ya era la última vuelta, así que le metí tanto como pude hasta salir a la recta donde ya no se sentía el viento, luego aparecía la gente que alentaba y gritaba dando ánimos… Juemadre, daban ganas de correr y de ir más rápido.

Llegué a la última transición momento de salir a la maratón, bueno a darle con todo, que esto era lo último que había que hacer… me paré de la silla y no me sentí bien… me había descompensado iba a pagar el no haber comido durante esa hora en la bici.

Los primeros 7km no logré correr, comí lo que pude, metí geles, gatorade, agua pero no me reponía… aquí los planes se fueron al suelo y vino una antigua amiga a visitarme… recordé el abandono en Junio de la North Face, no me iba a volver a pasar, terminaba aunque sea a gatas. Los siguientes 10 0 12 km logré correr, aunque creo que exageré el ritmo y ahí si sentí que todo se iba al traste, me sentí muy mareado, empecé a vomitar, de aquí hasta cruzar la meta todo sería la pura necedad de no dejar esta carrera sin terminar.

Durante el rato que recobré las energías

Durante el rato que recobré las energías

Faltando cerca de 8 km para terminar me alcanzó un Ecuatoriano, Gino Tapia (por cierto si alguien lo conoce, agradecería me deje sus datos para ponerme en contacto con el, le debo una cerveza) y entre conversaciones de Huairas y locuras deportivas llegamos hasta el km 40 para mi, a el aún le faltaba una vuelta, nos despedimos con un abrazo y yo arranqué con lo que quedaba en el tanque para terminar dignamente jejeje.

La llegada :)

La llegada 🙂

Ironman Cozumel 2013 DONE

Ironman Cozumel 2013 DONE

El malestar me duró hasta el otro día y aunque no pude cumplir con mi objetivo de hacer menos de 12 horas, terminé y aprendí, no diré nada más… me guardaré para mi un par de sensaciones que tuve sobre ese final y que una de ellas a algunos molestó.

Finalmente solo diré un par de cosas más:

  • Este fue mi primer triatlón, nunca antes había corrido uno.
  • Después de varias veces haber dicho que había entrenado 6 meses para darme cuenta de que no me gustaba el triatlón, me retracto, ya en la carrera me gustó, encontré cosas chéveres que me hicieron disfrutar de la carrera aún con el poco de sufrimiento del final.
Anuncios
19
Dic
13

Cozumel (1ra parte) el antes de la carrera

COZUMEL, hace unos cuantos años atrás escuché ese nombre por primera vez, acompañado de la palabra IRONMAN. Antes había escuchado esa palabra (IRONMAN), no recuerdo en donde la primera vez, leí un poco del asunto y dije: “hay que estar loco para hacer eso”; Y bueno es sabido que yo acepto abiertamente mi locura, desde hace muchos años, incluso desde antes de que esa “locura” aplicara al ámbito deportivo.

Un querido amigo, hermano de locuras y de vida, Roberth Narváez, a quién conocí en la mejor carrera en la que he estado hasta ahora, el Huairasinchi 2011, fue quien me insistió hasta lograr que se me metiera el bichito del triatlón, y no la tuvo fácil, porque yo me declaro montañero; SI como me dijo alguien: “¡Ahh tu eres de esos!”… si lo soy, orgullosamente :D… Pero bueno ese es otro tema.

Luego de una preparación ardua, porque lo fue, llegué a ese punto en donde uno dice: ya que se acabe esta vaina, ya no quiero entrenar más, madrugar más… quiero un fin de semana de descanso, de esos donde uno disfruta de dormir, comer, pasear… si eso también me gusta. Momento, estábamos hablando de la preparación ardua… este ha sido el año en que más kilómetros he acumulado, tanto así que como es motivo de orgullo, estoy pensado en un post al respecto…

Imagen

A la llegada a Cacún en el aeropuerto aun, esperando por las maletas

Con el viejo Roberth, planeamos viajar el 28 de Noviembre a Cozumel, en realidad hasta Playa del Carmén y al siguiente día pasar a Cozumel. Aprovechando que el ha ido, ya con esta, 3 veces, sus conocimientos sobre el lugar fueron de gran ayuda para buscar alojamiento y los temas de logística (si hubiera ido solo, eso hubiera sido todo un dolor de cabeza).

Como les contaba en un post anterior, la parte de nadar fue lo que más me costó durante los entrenamientos y lo que me producía un poco de inseguridad, pues es lo que en este tiempo de ser deportista (amateur) es lo que menos he hecho y conozco . Bueno pues, el clima en Cozumel estaba un poco tormentoso, tanto así que la práctica de natación del viernes en la mañana la cancelaron por las condiciones climáticas, mientras íbamos en el ferri yo venía el mar y pensaba ojalá esto se calme para el domingo, el verlo así me ponía un poco nervioso… luego cancelarían también la del sábado.

Al llegar a Cozumel, por todos lados había publicidad del IRONMAN, gente que hablaba de ello, gente que iba a correrlo, esto era toda una fiesta y yo estaba invitado a la fiesta esta vez, luego de dejar las cosas en el hotel, fuimos a retirar los números y el material de la competencia.

Imagen Debo decir que una de las cosas que más me sorprendió de esta carrera es que es todo en evento, una feria… yo acostumbrado a las montañas o las carreras en Quito, pues no señores, esto era un IRONMAN (a ratos mucho merchandainsing para mi gusto) pero el ambiente era algo realmente contagioso y así se sentiría durante la carrera.

Imagen

Retirando los números de carrera

Ese día viernes no haríamos mucho más, pasear un poco, ir a comer algo, armar las bicis y nutrirnos como se debe para ese gran gasto calórico que íbamos a tener el domingo.

El sábado temprano nos levantamos, para ir a reconocer el área de la natación… bueno en este punto debo decir que el paisaje de Cozumel no puede describirse de otra forma que no sea PARADISIACO… salimos en las bicis, de paso que las probábamos antes de dejarlas en la tarde en los lugares de la transición donde estarían hasta que volviéramos por ellas al salir del agua. SORPRESA el mar seguía picado, yo me quedaba con la mirada perdida pensando, tengo que salir como sea del agua… de pronto solo pensé: “Yo he sido uno de los que más ha nadado, así que aunque sea con el tiempo justo pero saldré del agua”.

De regreso al hotel, afinamos un poco las bicis y preparamos las bolsas de las transiciones que en la tarde dejaríamos en cada uno de los puntos de transición. En el camino le iba pidiendo todos los detalles a Roberth para ir armando ya el plan detallado de la carrera en mi cabeza, pues ya teníamos el plan de como alimentarnos durante la carrera y con los detalles de las transiciones y los puntos de abasto durante la bici y la maratón, el rompecabezas estaba armado y listo para salir con todo por ese IRON.

Imagen

Dejando la bici en la transición, a la salida de la natación

Llegando a la transición 1 a dejar las bicis,

Llegando a la transición 1 a dejar las bicis,

Las bolsas de la transición 1, a la salida de la natación

Las bolsas de la transición 1, a la salida de la natación

16
Dic
13

Triatlón… preparando un IM

Pasó más o menos un mes, desde que había corrido la ultratrail de The North Face, si esos 80km que a mi se me quedaron en 63km.

Número mágico que se demoró en salir de mi cabeza unos días. Ahora había que enfocarse en un triatlón, en nadar, pedalear y correr.

Nadar fue de las cosas que más me costaron, tomé un curso y todo :), iba casi todos los días a la piscina, practicaba y practicaba. Los primeros días no había poder humano que logre levantarme de la cama para entrenar en las mañanas al día siguiente, me sentía apaleado, el ejercicio en la piscina pegaba duro y sentía que mi progreso era a la velocidad vertiginosa de una tortuga. En mi cabeza solo había una frase, lograr salir del agua con el menor esfuerzo posible y en el tiempo más decente que pudiera lograr.

Salir a correr sobre asfalto luego de haber estado casi 3 meses exclusivamente transitando por montañas, chaquiñanes, páramos, bosques y carreteras del último orden que se les ocurran, se hacía difícil, monótono y largo; subirse a la bici, después de 6 meses de no haberla tocado, se sentía extraño y mucho más cuando ya no era mi compañera querida de montaña, sino la esbelta “nena” que me acompañaría en esta nueva aventura.

A medida que los días pasaban los kms aumentaban y las horas se acumulaban en los fines de semana, hasta que al final el último entrenamiento largo me llevó casi literalmente desde el amanecer de aquel domingo, hasta el atardecer, llegando a casa con los últimos rayos del sol, muchos kms encima y hambre suficiente como para comerme una vaca entera. Aeropuerto Una constante durante este periodo en particular es que hubo mucho “gadejo mental”, muchas cosas se venían a mi cabeza durante los entrenamientos, gran parte de ellos no los disfruté, no pude simplemente zambullirme en ese mundillo que se crea en la cabeza donde no importa el tiempo ni los dolores que puedan sobrevenir al cuerpo y eso en gran medida hizo más duras esas horas en las madrugadas y fines de semana.

Un día de esos o el que más recuerdo, donde se combinaron las duras cuestas autoimpuestas al elegir esa ruta y donde la loca de la casa (la mente) hizo de las suyas, fue el día del recorrido Quito-Ibarra-Guayabamba (o bueno casi porque me quedé en la entrada a Malchingui y desde ahí pedí extracción jeje) durante ese domingo muchas veces me quise bajar de la bici, mandar todo al demonio, regresarme en bus, quedarme a vivir unos días en Ibarra, jarlar dedo o cualquier forma de no seguir que se pueda ocurrir mientras que ves a todos cómodos en sus autos, relajados, sin sudar, sin dolores, sin cansancio. Pero fue también ahí donde entendí que todo era “Gadejo mental” y que una vez más solo dependía de mi, que debía aprender a controlarlo y que podría transformarlo en fuerzas para seguir.

Pedaleo a Ibarra

Personalmente, aprendí mucho durante este tiempo, sobre mi, sobre el triatlón, la gente y otras cosas:

  • No tengo miedo a estar solo conmigo mismo, ni le tengo miedo al “Gadejo mental” pero si debo escucharme más y tomar acciones para ganarle la partida.
  • Aunque en este deporte se está rodeado de mucha más gente, que en el trail, es un deporte más solitario donde la mayoría de las veces únicamente cuentas contigo mismo, sentí que la gente es más egoísta (puedo estar muy equivocado, sin embargo es lo que sentí).
  • El ciclismo de ruta es entretenido, cuando te atreves a salir a la ruta; aunque suene paradójico muchas veces solo entrené ruta en un circuito y eso hacía que sea terriblemente aburrido (seguro, pero aburrido).
  • La maña es importante (por maña entiéndase técnica). Es un deporte muy intenso, que puede llegar en ciertos momentos a ser monótono, pero es muy técnico, porque esas fuerzas mal enfocadas por cansancio o la posición inadecuada, la mala técnica al nadar, el no comer adecuadamente, salirse de las zonas de frecuencia cardiaca, etc, etc… pasan factura en el momento que uno no espera. En el trail me ha pasado también, pero al combinar varias disciplinas en el triatlón, esto se hace un poco más complejo.
  • Siempre hay gente amable dispuesta a ayudar, sin esperar nada a cambio. No se si la mejor o la peor parte es que a veces son precisamente los desconocidos quiénes repiten la historia del buen samaritano literalmente. Como el señor que junto a su esposa me escoltaron en su auto para salir de a la vía nueva oriental desde la carretera que sube de Cumbayá un día en que este servidor de forma “ignorante” se metió en la bici en ese tráfico o el profe Guido, de natación que se “apiadó”, se tomó el tiempo de observarme y aconsejarme para mejorar la técnica. Gracias infinitas.
  • Que la gente hable con convicción no significa que sabe algo o que esté segura de ello, es bueno cuestionar, pero no por el puro afán de cuestionar, sino con buenos argumentos y analizar las cosas antes de creérselas.
  • Si consigues con quien entrenar las jornadas se te harán más cortas.

Con todo listo para el viaje (papeles, equipo para la carrera y plan de carrera) solo quedaba subirse al avión e ir a conocer las tierras mexicanas donde se daría el magno evento, el Ironman Cozumel 2013.

24
Jun
13

El lugar de los 80k, el último entrenamiento largo

El lugar de los 80k, el último entrenamiento largo

Después de haberme pasado gran parte de ese sábado dentro del Crater del Pululahua, completé los 80k (no oficiales), el último entrenamiento largo antes de la TNF Endurance Challenge que será el 29 de Junio de 2013.

Esta foto, la tomé cuando recién entraba en la mañana al Crater y el sol empezaba a iluminar ese maravilloso paisaje.

22
Jun
13

Mis primeros 50k de Trail

Casi al año de haberlos corrido, por fin voy a escribir este post pendiente… ¿por qué? creo que como una forma de pagar mis deudas pendientes conmigo mismo.

Entre esas deudas pendientes está también la discusión interna que he tenido durante algún tiempo sobre escribir en este blog acerca de ciertas cosas de trabajo y vida profesional o dejarlo en temas netamente personales de mis gustos, lo que disfruto y da combustible a mis días… pero bueno, ese será otro Post 🙂

A poco más de un mes de mi primer Ultra Trail, un amigo con quien habíamos entrenado varias veces y con quien además planeábamos correr los 50k en equipo, sufrió una lesión y su cupo quedó libre, luego de hacer algunas averiguaciones resultó que su cupo si podría ser ocupado por alguien más, entonces Roberth, se animo a correr y a acompañarme en la aventura.

Con poco más de un mes este loco se iba lanzar a la carrera, siempre me ha parecido que es un arrecho (perdón la expresión, pero no se otra forma de decirlo).

Viernes, antes de la carrera, salimos en la tarde con unos amigos hacía el lugar de partida, esa noche descansaríamos en un hotel, pero antes a comer algo, preparar las cosas para el día siguiente y dormir lo más que se pudiera.

4 am nos levantamos Roberth y yo empezamos a preparar las cosas que faltaban, empacamos la comida, bebida y material necesario para la carrera y mi amigo Rafa nos llevaría hasta el punto de partida. Para nosotros la carrera comenzaba a las 6 am.

Sobre las 5 am estuvimos en la partida, estirando y conversando con algunos amigos y otros locos que como nosotros iban a correr los 50k.

Llegó la hora de la partida, una leve llovizna nos acompañó a recorrer el primer kilómetro casi plano, vimos como los “élites” se adelantaban y algunos otros los seguían, nosotros decidimos arrancar suave, arrancar con el ritmo que llevaríamos durante los 50k, suave pero continuo, sin prisas pero sin pausas.

Terminado el primer kilómetro, comenzó la cuesta, llegamos al punto donde ya no se podía correr y tocaba caminar, íbamos tan rápido como podíamos; por la altimetría de la carrera sabíamos que nos esperaban cerca de 14km de cuesta casi continua y uno o dos kilómetros más para llegar al primero punto de abasto.

Sin exagerar el esfuerzo, seguíamos a quienes veíamos que llevaban mejor ritmo, pasamos a poca gente, no era momento de hacerlo… cada momento chequeando las pulsaciones y acordándonos de lo que decía quien nos entrenó, conservar la Frecuencia cardíaca e hidratándonos continuamente.

Se armó un grupito donde nadie quería dar su brazo a torcer, veíamos a algunos corredores chilenos y argentinos que rápidamente empezaron a irse en la cuesta. Km 14, empezó un pequeño descenso en medio de una zona boscosa.

Km 16, – ¿dónde está el punto de hidratación? – no lo veo; – que importa ya aparecerá.

De pronto rebasamos a alguien, casi km 17, no tenía buen semblante, este man no llegará mucho más lejos… !Hey¡ ahí está el punto de hidratación. Apenas si paramos, tomamos algo de Gatorade, un plátano y Roberth… ya me estaba dejando, así que apuré el paso y vamos, que comienza la bajada. Salimos solo los 2, habíamos dejado al grupo con el que subimos atrás.

Rebasamos a unos 2 o 3 corredores, buscábamos dorsales verdes (los de los 50k), de pronto llegamos al segundo punto de hidratación… Oye mira es Raúl (Raúl Manotoa, más loco que nosotros estaba corriendo los 80k) saludamos, tomamos algo de Gatorade y salimos con Raúl, nos acompañamos durante unos 6 o 7 kms, luego el tenía otro recorrido, lo animamos, nos despedimos y seguimos.

Una bajada, tendida pero larguita, alcanzamos algunos más… nos encontramos con la gente que corría los 21k, y el tercer punto de hidratación, de pronto entramos a un lecho de río, esa parte nos sacó el aire, la piedra, no había un lugar donde el camino no fuera de piedra… de pronto salimos de ahí y ¿ahora por donde seguimos? por distraernos en la conversación, no vimos una señal y perdimos unos 10 minutos ¿qué son 10 minutos en una carrera de 50k? Carajo!! nada sigamos!!!

– Mira Roberth estos manes de adelante están corriendo 50k; – A darles cacería.

Km 35 (Glorioso km 35) habíamos pasado hace rato la mitad de la carrera, bajamos un poco el ritmo para comer algo e hidratarnos, luego retomamos ritmo y empezamos a pasar gente, nos sentíamos con fuerzas y veíamos como algunos se iban quebrando.

Llegamos al cuarto punto de hidratación, en este había comida, esta fue nuestra parada más larga, tomamos algo de comida y seguimos, encontramos a alguien que corría los 10k y le dimos ánimos a la final, todos somos compañeros en estas locuras no importa la distancia.

Ya no recuerdo a que distancia estaba el último punto de hidratación, solo recuerdo que pasamos algunos cuestitas fuertes, llegamos al punto de hidratación y cometimos el error que más adelante sentiríamos fuertemente.

Entramos a las cascadas de peguche, una bajada por un sendero estrecho hecho para quienes daban un recorrido turístico por el lugar, la gente nos daba paso y nos veía con cara de “¿y estos locos? … de pronto a lo lejos, veo a mis amigos Rafa, Caro y su hermano; nos animaron, uff eso fue inyección de adrenalina, pero inmediatamente entramos a una cuesta que a mi me mató, tardé un poco en recuperarme y alcanzar a Roberth.

Se venían los últimos kms. encontramos a un chileno que corría los 80k, que buen ritmo del sr. luego vimos a algunos más que estaban perdidos, nosotros logramos encontrar nuestro rumbo y seguimos tranquilos. Casi por el km 45 o 46 nos quedamos sin con que hidratarnos, el Gatorade de las mochilas se había acabado. CARAJO!!! no recargamos en el punto de hidratación…

Empecé a sentir que se  me adormecían los brazos, de pronto recordé que tenía media botella de pedialite en la mochila. Nos la tomamos a medias con Roberth y el resto fue el ñeque, ya no faltaba nada para llegar.

De pronto, ahí estaba la meta, habíamos pasado 7 horas y algo de hablar m*erda como dijo Roberth, de la nada apareció alguien que en un ataque de adrenalina quiso llegar primero que nosotros; pero nada, no habíamos corrido tanto y lo habíamos dejado atrás antes para que ahora nos pasara, y cómo si fuera carrera de 100 metros planos, salí disparado y cruce la meta, Roberth no quiso hacer lo mismo y entró con calma.

Una gran emoción me embargó, lo habíamos logrado, terminamos los 50k enteritos, pasando a algunos de los “élites”, no hicimos un TIEMPAZO, pero lo hicimos.

Imagen

Para mi, este fue mi primer ultra, sin haber corrido ni si quiera una media maratón oficial por lo menos, para Roberth su primer ultra, pero el sr. ya ha hecho varias veces el ironman, no es lo mismo, pero es de mucha resistencia.

Solo me resta decir, fue un gran aprendizaje y regresaré por más!!!

04
Feb
13

La Previa de mis primeros 50k

Deportivamente este año no inicio como lo tenía planeado, en el trabajo surgieron algunas cosas que hicieron que tuviera que dejar el deporte como medio de desestrés ocasional y no con la periodicidad que me hubiera gustado.

Sin embargo, en el mes de marzo empezó a sonar un rumor de que habría un ultra trail en ecuador. Desde hace algún tiempo he venido siguiendo la carrera del Kilian Jornet, monstruo del ultra trail y deportista que admiro, y la primera idea que se vino a mi cabeza fue: “Yo quiero correr esos 80k” pero un momento, lo más cerca que he estado del trail han sido mis entrenamientos en el metropolitano y la vez que corrí un Huaira en el 2011.

Salí a correr un par de veces al metro, pero las cosas no iban bien, me costaba demasiado pasar de los 15 km y en mi mente comenzaban a aparecer las preguntas: 

Si con 15k estás así, ¿Cómo piensas llegar a los 80k?

¿lograrás con el tiempo que el trabajo te deja entrenar lo suficiente para correr esa distancia?

etc etc

El tiempo iba pasando y los rumores no tomaban cuerpo, hasta que un día lo publicaron, el ultra se daba, The North Face anunció oficialmente que por primera vez tendríamos este tipo de competencia en el país, pero al hacer un alto y analizar con un poco más de calma la cosas, decidí que los 80k era una distancia demasiado larga para mi primer ULTRATRAIL y antes de darme tiempo para pensar más me inscribí en los 50km.

¿Estás loco? ¿50km? ¿No tienes nada que hacer? fueron algunas de las primeras preguntas que escuché de otras personas, por otro lado estaban los que me alentaban y por otro los que no creyeron que llegaría.

El Trail tiene un encanto particular, el esfuerzo en comparación a correr sobre asfalto es mayor, pero la sensación de fluir entre la naturaleza llenar los pulmones de aire puro, sentirse libre, perderse en el tiempo; son las cosas que más me gustan, a más de que me recuerdan mucho a mi infancia, esa hermosa época en éramos más felices y despreocupados.

Muchas fueron las sensaciones y aprendizajes durante la preparación, que a ciencia cierta no se cuando exactamente comenzó, muchos días en que vi el amanecer mientras corría, muchas mañanas que vi salir el sol entre los árboles del metropolitano, algunas ampollas, algunos sustos por dolores que debían ser atendidos para no volverse lesiones, momentos de debilidad en los que no daban ganas de seguir, etc. etc. 

Durante el tiempo de la preparación, el enfoque principal fue regular mi frecuencia cardíaca, pues al correr 50k es importante que el corazón conserve un ritmo regular que le permita al cuerpo recorrer esa distancia sin sufrir más maltrato del necesario; mi corazón resultó ser un poco rebelde pero con el tiempo fue cediendo y regulándose, permitiéndome subir en las distancias recorridas y terminar los entrenamientos largos sin mayores molestias.

Faltando una semana para la carrera me invadieron los nervios, era sábado y tenía que hacer 30k, pero mi corazón se opuso, las pulsaciones eran demasiado altas, durante 6k intenté bajarlas pero fue en vano, así que decidí caminar, ese día haría el recorrido hasta donde me diera el tiempo caminando. Era algo que hace mucho no hacía, caminar en el bosque, simplemente caminar. Al terminar la caminata empezó lo feo, mi mente me la empezó a jugar, faltaba una semana para la carrera y no me sentía preparado, no había sido capaz de correr ni 6k con mi corazón a una FC regulada y fue cuando los amigos aparecieron y me di cuenta que hay personas que creen más en mi de lo que yo mismo creo, así que al siguiente día un poco temeroso aún pero con las energías de los que me apoyaban salí de nuevo y logré concretar los 30k.

La semana que restaba a dedicarla a acumular energías para la carrera, se venían esos 50k, mis primeros 50k en carrera y en montaña.

Imagen

23
Ago
08

Me voy…

Regularmente no posteo sobre estas cosas de mi vida, pero este post es como una continuación de lo que me sucedió hace unas horas.

Estaba en un bar de la ciudad donde actualmente vivo y en el mismo lugar se encontraba una persona a quien hace más de dos años atrás le dediqué canté esta canción:

Al dedicársela era una forma de despedirme, aunque en realidad la despedida se dió semanas después y por causas que no vale la pena recordar. Estando los dos en el bar, sentados en lugares separados pero con conciencia plena de nuestra coincidencia en el lugar, le pedí al bartender que pusiera esa canción, nunca pensé que lo iba a disfrutar como lo hice y en la mitad de la canción me fuí.

Creo que la despedida, fue completa al fin!!! 😀

————————-

Aún me sigo riéndo de lo que pasó ese día juas!




Suscribirse

Twitter TimeLine

Twitter

Twitter Button from twitbuttons.com

Creative Commons

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Blog Stats

  • 44,107 hits

Visitantes Actuales

hit counters

Suscrito a:

Add to Technorati Favorites Ecuablogs.Com

Powered by FeedBurner

My del.icio.us